Wilder Calderón en Huaraz

Enlace: http://www.huaraznoticias.com/regionales/wilder-calderon-en-huaraz

Hoy anunciaría su decisión de presentarse a las elecciones regionales.

Frente a las últimas movidas que se viene originando en el interior del partido de la estrella en la región Ancash, reaparece en la ciudad de Huaraz el ex parlamentario aprista Wilder Calderón Castor, para manifestar no solo su posición frente a la crisis política, económica y de desarrollo que vive Ancash, sino para anunciar su firme determinación de estar presente en las próximas elecciones regionales del 5 de octubre.

Este anuncio daría a conocer en la conferencia de prensa que estará realizando hoy en Huaraz, como nunca antes fueron los mismos apristas que tienen cierto enfrentamiento con la secretaría general quienes anunciaron la presencia de Calderón a Huaraz, como una forma de medir el pulso electoral con miras a dichas elecciones, y ver la posibilidad de ganar las elecciones regionales, bajo el acompañamiento de los apristas de ayer hoy y siempre.

Fuentes apristas indicaron que es una buena ficha política en Ancash, lo que falta es que ponga en marcha todo el trabajo político que debe poner en marcha en toda la región, porque estamos seguros que más del 70% de apristas quieren a Calderón en la presidencia regional, por los grandes logros obtenidos a lo largo de su gestión y que hoy habría determinado usarlo para sus intereses políticos, sabemos puede terminar convirtiéndose en una alternativa de cambio para Huaraz, donde vemos la presencia del partido Aprista, dijo Rusbel Gonzales, tratando de cristalizar la candidatura de Calderón.

Sin embargo, otras fuentes provenientes del interior del mismo Apra, indicaron que la candidatura de Calderón sería positiva para Ancash, no solo porque ya tiene experiencia, sino por ser una de las personas que ha tenido cierto entendimiento con la población al margen de sus errores. Hoy estamos viviendo otro momento en las elecciones y Calderón puede ser esa alternativa de cambio, dijo Rusbel Gonzales.

NUEVO PRE-CANDIDATO POR LA ESTRELLA EX CONGRESISTA WILDER CALDERON RECORRE COSTA ANCASHINA ANUNCIANDO SU POSTULACION AL GOBIENO REGIONAL.

 
En visita relámpago por la costa de Ancash, el ex congresista por el partido de la estrella Wilder Calderón Castro, recorrió las provincias de Huarmey, Casma y Chimbote anunciando su postulación en calidad de Pre- candidato al gobierno regional de Ancash.

El ex padre de la patria dio a conocer su compromiso de aceptar en forma orgánica la decisión de su partido en las próximas justas internas, en donde la población aprista decidirá el candidato idóneo para competir en las próximas justas electorales. “Si soy elegido internamente, realizare una ardua campaña para rescatar el buen nombre de mi partido, mancillado por absurdos detractores, caso contario apoyare al candidato que la población elija” manifestó.

Al referirse al grave problema que enfrenta Ancash, el ex congresista aprista catálogo de Sodoma y Gomorra a nuestra región, se ha escogido a malas autoridades, que han hecho un gran festín con la plata del pueblo. “Nosotros desde el congreso impulsamos el PE. Chinecas y hoy en día con estupor vemos que este emblemático proyecto, que debería beneficiar a nuestra población, solo ha servido para beneficiar a corruptos que han convertido esta esperanza de los ancashinos en la caja chica para sus fechorías”. Sentencio en tono indignado el político.

Wilder Calderon Castro anuncia su precandidatura al Gobierno Regional de Áncash por el APRA








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LEALTAD 10

EN BUSCA DE UNA ECUACIÓN PARA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD



Escribe: Wilder Calderón Castro*


Problematizar la crisis educativa resulta una tarea exitosa, si se fundamenta teóricamente vinculada a la no calidad educativa.  En este contexto de híper competitividad, la preocupación vigente es brindar carreras que tengan relación directa con lo que exige el mercado, a fin de ofrecer un alto grado de empleabilidad.

El crecimiento sostenible del país, la globalización de la demanda laboral o la vorágine del desarrollo de las nuevas tecnologías han trastocado la profesiografía tradicional de la educación superior.  Lamentablemente el Perú ocupa este 2013 el puesto 75 de 122 países, en el último índice de capital humano del Foro Económico Mundial, mientras Costa Rica y Chile se ubican en los puestos 35 y 36.

La educación no está en crisis por cuestiones de presupuestos.  Sumidos en la lentitud burocrática, reconocemos que nuestros programas curriculares son de naturaleza retrospectiva y no prospectiva, lo que es relevante para nuestra fundamentación teórica de la actual crisis educativa.  Vivimos de espaldas a las demandas actuales del mercado laboral nacional e internacional, en un contexto de formación activa del educando para la empleabilidad y de movilidad laboral internacional.

En el Perú solo el 5% de la Población Económicamente Activa (PEA) son trabajadores técnicos, contrario a lo que ocurre en otras economías emergentes como Singapur que ostenta un 23%.  El déficit en ese sector es bastante bajo, en torno a  los técnicos y a lo que conocemos como empleabilidad, término cuyo origen se remonta a la palabra inglesa "employability", que proviene de la unión de dos palabras: "employ" (empleo) y "hability" (habilidad)[1]. 

El papel de la educación nos debería llevar a gestionar una reingeniería de nuevas especialidades y carreras profesionales, acordes con competencias relacionadas con el papel fundamental del emprendimiento, las vías de colaboración con la universidad y la educación activa para la empleabilidad.   Lamentablemente no es así, pues no existen aún políticas claras sobre educación conceptualizada como el binomio práctica - experiencia.

El gobierno no se preocupa por la relación biunívoca de la demanda laboral y la oferta educativa, para conseguir mayores niveles de empleabilidad.  La lentitud burocrática de los funcionarios dorados del ministerio de San Borja, contrasta con la rapidez del avance tecnológico para crear experiencias en los educandos, los aportes de la neurociencia a la pedagogía y la revolución del cerebro de niños y jóvenes en la era digital, donde la computadora es una proyección del pensamiento y la memoria.

El panorama empeora si le sumamos el bajo rendimiento de razonamiento verbal y matemático  de los ingresantes provenientes de los centros secundarios que se ubican en lo más bajo de la tabla en la prueba de Pisa, por debajo de Kazajistán y Azerbaiyán.  El problema se agrava exponencialmente cuando inferimos que esta situación es inversamente proporcional a la capacitación docente para “tutorizar” a los estudiantes, pues en la administración nacionalista no se ha capacitado un solo docente secundario.

El Ministerio de Educación no sólo ha avasallado la educación superior tecnológica, sino que ha acentuado sus carencias formativas y técnicas.  Solo en el sector minero de cada 108 puestos, 100 son técnicos especializados.   Empero, la cantidad de postulantes en los institutos superiores no ha variado en años.  Y lo que es peor el gobierno de Ollanta Humala quiere ampliar la influencia del portafolio de Educación al ámbito universitario.  Craso error.

Sin cálculos políticos que valgan, el empresariado nacional incluso mostró su preocupación en el CADE 2013 por la empleabilidad y la brecha existente entre la oferta de egresados de la educación superior y las demandas del mercado laboral.  “Y quedó establecido que, en el Perú, las competencias socioemocionales importan tanto como las habilidades cognitivas y técnicas a la hora de predecir el progreso educativo, la empleabilidad y los ingresos laborales”[2].

La educación es una inversión social que eleva a su enésima potencia el desarrollo inclusivo sostenible de un país, ya que producirá recursos humanos que contribuirán en el crecimiento de la economía.  Esta sumatoria de razonamientos nos hace reflexionar sobre la necesidad de que las nuevas generaciones requieren de una nueva educación.


*Dr. en Educación y ex Congresista de la República.


[1] Campos Río, director del Centro Interamericano de Investigación y Documentación sobre Formación Profesional (Cinterfor/OIT)

Reproducción fascimilar del artículo aparecido en la última edición de Justo Medio

PRONUNCIAMIENTO: ÁNCASH VENCE EL MIEDO

ÁNCASH VENCE EL MIEDO
Es hora de construir una región segura y sin corrupción

En mi calidad de ex congresista de la República 2006-2011 representando a esta región, me dirijo a mis conciudadanos para manifestarles lo siguiente:
1º           Condenar –como siempre lo hemos hecho- los actos de violencia que se han producido en los últimos tiempos, al llevarnos a una situación crítica insostenible.
2º           Es imperativo, en salvaguarda del sistema democrático y de nuestra región, que las autoridades investiguen y sancionen a quienes resulten responsables de los execrables crímenes cometidos, bajo el amparo de una próspera industria de muerte, que debemos amputar socialmente.
3º           Exhortamos a las instituciones tutelares de la Nación, investigar minuciosamente y defender la paz y el orden público de la región.  Como ciudadano y educador, estoy consciente que los índices de criminalidad afectan gravemente la convivencia social, el desarrollo sostenido de la Economía, la Gobernabilidad y la Democracia.  Los cálculos políticos no sirven en este tema tan delicado.
4º           Es hora de colocar la primera piedra para realizar los auténticos proyectos de desarrollo que Áncash necesita para su progreso  social y que nosotros proyectamos con un marco legal, del que soy autor, con la aprobación de Chinecas (Ley Nº 28446);    Corina (Ley Nº 29760); Parque Industrial del Santa (Ley N° 29612); Parque Industrial de Huaraz (Ley N° 29751); el Puerto y el Aeródromo de Chimbote (Ley 29731); El corredor vial regional transversal Áncash-Huánuco-Ucayali (Proyecto de Ley Nº 3106/2008-CR); Creación de Superintendencia de Transporte Terrestre (Ley Nº 29380); y, el otorgamiento de facultades a los  gobiernos regionales y locales a disponer recursos a favor de la Policía Nacional del Perú y del orden interno (Ley Nº 29010).
5º           Invocamos al pueblo ancashino y a sus autoridades, a mantenernos unidos, frente a cualquier debilidad de los investigadores, quienes deberán mantener la mayor exigencia por sancionar a quienes resulten responsables, caiga quien caiga.
¡Por un Áncash Seguro! ¡Por un Áncash sin corrupción!

WILDER CALDERÓN CASTRO

Ex Congresista de la República por Ancash (2006-2011)


¿DÓNDE QUEDARON TUS SUEÑOS, EZEQUIEL?


Escribe: Wilder Calderón Castro*

Ha pasó una semana. El olor a multitud se disipó en las calles. El estruendo ensordecedor del silencio de los parques ya no clama ¡Justicia! La rutina se ha enquistado, nuevamente en la programación de los noticiarios.

No queda nada de esa estela trashumante de la procesión del pesar que acompañó tu féretro. ¿Dónde están los sahumerios destilando su perfume? ¿Dónde están ahora quienes se rasgaban las vestiduras por tu partida, por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa?

Todos han olvidado las promesas que hicieron frente a tu cuerpo inerte, salvo tu familia. Los “no cejaremos en dar con los responsables de este crimen”, “los haremos pagar por tu muerte”, “no descansaremos hasta llegar al fondo de este caso” y toda esa perorata que recitan de memoria los demagogos que aprovechan la lluvia de flashes, hermano.

Pero, ¿dónde estaban todos cuando pedías justicia por tu hijo político, Roberto Torres, asesinado el 20 de julio del 2010, por protegerte en la puerta de tu casa de los desalmados que irrumpieron en la tranquilidad de tu hogar? ¿Dónde estaban todos cuando pedías garantías por tu familia y protegerla del sicariato, de no sé qué intereses sombríos? ¿Dónde estaban todos cuando no había cámaras filmando? Ellos siempre están para la foto, pero luego ¿qué?

Desde jóvenes abrigamos los mismos sueños, pero siempre estuvimos en veredas distintas como dos paralelas que se unen en el infinito; sin embargo, eso no importaba. Caminé cerca de tu sombra, nos encontramos siempre, mi hermano, en la arenga social y siempre compartimos el credo de la justicia social. “Te quise a mi modo y de a ratos tomé tu voz libre como el agua”, como diría el poeta.

Ha pasado una semana y la frágil memoria colectiva de nuestra clase política, apenas recuerda que un luchador social fue asesinado en Huacho, por un joven sicario, el último viernes 14 de marzo. ¿Dónde están los monumentos de tu efigie que te debe la ciudad? ¿Dónde están todos?

Valientemente denunciabas la corrupción ante el Poder Judicial y Ministerio Público y ya son múltiples las víctimas de asesinos a sueldo: Luis Sánchez Milla, Jorge Boyascky Paredes, José Montalván Macedo, Hilda Saldarriaga Bracamonte.

Aún no puedo creerlo. Dicen que has muerto, pero no creo ni una línea. Tú no puedes morir. El olvido no puede ser panteón de una vida ejemplar. Tu existencia transpone ese maldito alzheimer que ataca nuestra sociedad, pues vives encadenado en el corazón del pueblo. De seguro compartes estancia con Phillips, Arévalo, Barreto y tantos líderes sindicalistas, mártires del pueblo.

¿Dónde quedaron tus sueños, Ezequiel? ¿Cuándo saldremos de esta pesadilla, hermano?

AUTONOMÍA UNIVERSITARIA DE CALIDAD

Escribe: Wilder Calderón Castro
 La autonomía universitaria es obra de generaciones referentes, fundada en la necesidad de preservar impoluto el espíritu de su esencia, lejana de las luchas partidistas del poder político, mediante elecciones universales que decidían a cada uno de los miembros de sus órganos de gobierno.  Esta conquista histórica está acendrada en la necesidad de que quienes conforman los diversos estamentos de gobierno defiendan los intereses de su colectivo, en concordia con los conceptos de desarrollo, progreso, justicia social y afirmación de valores democráticos. 
Nuestra Constitución Política del Estado, en su artículo 18, dice a la letra: “Cada universidad es autónoma en su régimen normativo, de gobierno, académico, administrativo y económico. Las universidades se rigen por sus propios estatutos en el marco de la Constitución y de las leyes”.  Sin embargo, la Comisión de Educación del Congreso de la República trató de enmendarle la plana a este precepto constitucional, al aprobar un dictamen que se piensa discutir, en breve, en el Pleno y que nosotros denominamos la Ley De-Mora, en alusión no sólo al congresista Daniel Mora, sino porque de-mora el consenso, de-mora la concertación, de-mora la educación de calidad, de-mora la investigación científica de calidad.  
De aprobarse, esta ley perpetrará contra el Estado de Derecho un atentado de lesa cultura.  La creación de una superintendencia que esté por encima de las universidades, para señalarle qué hay que estudiar, qué investigar, qué facultades crear, dónde funcionará una nueva filial, viola y desnaturaliza el principio central de la libertad de pensamiento.  La universidad no es un cuartel, donde solo imponemos nuestros pareceres o donde solo podemos oír el “sí, señor” de la tropa.  En tal sentido, el ex presidente Alan García defendió la autonomía universitaria como “un derecho histórico conquistado por el aprismo y Haya de la Torre en el Perú y el derecho de pensar libremente, sin un jefe militar que imponga, qué cosa hay que pensar…”.
Hablar de autonomía universitaria, por antonomasia, es referirse a la calidad educativa.   Y la calidad educativa tiene su correspondencia biunívoca con la formación en competencias, con un currículo prospectivo (mas no retrospectivo), con la investigación científica de calidad, a la infraestructura,laboratorios, docentes de calidad, entre otros.  
La autonomía garantiza la calidad educativa para el desarrollo social sostenible.  Y la calidad educativa no tiene por qué negociarse en los pasillos del hall de los pasos perdidos, en la junta de portavoces o en un lobby en el Congreso; tampoco se garantiza por Ley. 
La calidad educativa universitaria en las actuales circunstancias debe tener en cuenta el Input y Output, del proceso educativo en sí mismo.  El Input está signado por la calidad del alumno que se recibe para iniciar el proceso educativo universitario y los correctivos que debemos plantear para nivelar sus habilidades y requisitos mínimos expresados, en competencias de razonamiento lógico-matemático, comunicación y técnicas de estudio.  La meta del proceso formativo del profesional universitario se debe plasma en la inserción en el mercado y la satisfacción para la empleabilidad en la inserción en el mercado en el Output.
En la aplicación de todo proceso formativo universitario debe tenerse en cuenta métodos, líneas de investigación, perfiles actualizados, como siempre hemos referenciado en artículos anteriores.  Debemos responder a los retos futuros en el que el profesional se incorpore y permanezca en el mercado ocupacional el mayor espacio de tiempo posible, gracias a una gestión administrativa y académica eficiente que garantiza la empleabilidad social de sus egresados. 
¿Todos estos conceptos se cambiarán por ley?  Creemos, modestamente, que no.  Se hace necesario que la nueva Ley Universitaria y las Políticas de Estado mejoren el marco de la calidad educativa, pero desde las perspectivas de la autonomía universitaria.  Es innegable, la necesidad de mejorar los actuales mecanismos de la Asamblea Nacional de Rectores y del CONEAU para garantizar calidad.  Nosotros le llamamos “Autonomía Universitaria de Calidad”.

¿UNA NUEVA LEY GARANTIZA LA CALIDAD EDUCATIVA UNIVERSITARIA?

Escribe: Wilder Calderón Castro

Los ejemplos abundan. Parecieran salidos del mismísimo realismo mágico. Durante un cónclave literario en los 60, realizado en la Universidad Nacional de Ingeniería, Mario Vargas Llosa le reseñó a Gabriel García Márquez cómo un gobierno brasileño suprimió una epidemia con un decreto. El autor de “Cien Años de Soledad” retrucó que un gobernante colombiano pretendió con una ley olvidar el episodio de la matanza de tres mil obreros.


El dictador Juan Velasco Alvarado hizo precisamente lo propio con la reforma agraria, a sabiendas que ese proceso duró cincuenta años en México y que nuestros campesinos no contaban con la capacitación o tecnología.

Podríamos acusar de lo mismo al extinto presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien dictó decretos con rango, valor y fuerza de ley durante la mayor parte de su gobierno. Y ni qué hablar de su émulo Nicolás Maduro quien inauguró la “navidad temprana”, 54 días antes, para dizque brindar al pueblo la “suprema felicidad social”. "Feliz Navidad 2013, Navidad temprana, victoria temprana, felicidad temprana para toda la familia, pues es objetivo de mi gobierno la suprema felicidad social de todo el pueblo, así reciba burlas de la burguesía apátrida", declaró.

La mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula no son producto de la pluma de legisladores o de quien promulga la ley. Una resolución suprema o un decreto legislativo no aterrizan en la cotidianidad de la universidad. El nivel de los docentes y de los alumnos no puede elevarse, por obra y gracia de los considerandos o la parte resolutiva de un documento proveniente de algún burócrata. Tampoco nos sacará del fondo de la tabla PISA.

El dictamen de la nueva Ley Universitaria de la Comisión de Educación, Juventud y Deporte del Congreso de la República ingresará pronto al Pleno. Este futuro legicidio contra la autonomía universitaria se perpetrará a vista y paciencia de una representación nacional que inclinará la cerviz, para acatar los dictados palaciegos, a pesar de que la inconstitucionalidad en sí misma que encierra este proyecto de ley que contraviene el artículo 18 de la Constitución Política del Estado.

En la vida republicana existen situaciones políticas claves, donde debemos buscar la reflexión, concordia y unión entre peruanos, tal y como ocurrió frente al veredicto de la Corte Internacional de la Haya y que puso fin a la controversia marítima entre Perú y Chile. ¿Acaso la educación y la calidad educativa no es también una política de Estado? ¿La polarización política le hace bien al país y a la educación que impartimos en los colegios y las universidades?

Los autores del proyecto de ley tienen el mérito de poner en primera plana lo que evidentemente es una necesidad, pues la ley que rige la vida universitaria actual data de hace treinta años. Es tiempo de hacer una introspección y cambiar como producto de eso, tal y como ocurre en el mundo universitario, pues de la discusión nace la luz. Empero, deberemos realizar este debate en el marco de la ética, el respeto constitucional y legal, sin transgresiones.

La calidad educativa es indispensable en un mundo globalizado y competitivo. No nos podemos restringir a elaborar la norma. Debemos delimitar también políticas y visiones a largo plazo que nos permitan trabajar científicamente por sistemas, procesos y metodologías que registren resultados y elementos contrastables (llámense indicadores). Cada uno de los componentes (un currículo prospectivo; un perfil para la empleabilidad del egresado; un plan de estudios por competencias; el escenario e implementos de avanzada) resultan fundamentales para dotar de calidad la educación.

El control de calidad debe hacerse con ciencia y conciencia acompañado de institucionales como las implementadas por el CONEASE, que para el caso de las universidades es CONEAU. Las cosas como son: La superintendencia adjunta al Ministerio de Educación que promueve el proyecto de ley aprobado por la Comisión de Educación del Congreso de la República no garantiza la más remota calidad. Éste es el fondo del debate.

En el aquí y ahora los legisladores tienen una responsabilidad histórica. La calidad en la educación universitaria no se impone con una ley que no resiste un mínimo debate. Invocamos, desde estas líneas, la reflexión, el análisis pertinente y no conducirse por protagonismos o impulsos. El país, los jóvenes y las futuras generaciones así lo demandan hoy. La mayoría (que es la verdadera minoría del país) lo sabe.

Regístrese, comuníquese y cúmplase.

LEALTAD Nº 09

LA LEY DE MORA

Escribe: Wilder Calderón Castro

No se requiere de una bola de cristal, ni de extraños sortilegios, para saber que estábamos coleros en educación primaria y secundaria.  El resultado de la última evaluación PISA no nos sorprende y ya lo habíamos anunciado desde estas líneas en “Justo Medio”.  La demagogia gobiernista lleva al Perú a ocupar el puesto 65 de 65 países, tras obtener los peores resultados en matemáticas, ciencias y comprensión lectora.  ¿Queremos también un panorama igual de aterrador para la educación superior universitaria?
Dejar atrás algunas reformas emprendidas en el quinquenio pasado por el gobierno de Alan García, dícese la ley de la reforma magisterial, modernización de gestión, construcción de nuevos Marcos curriculares o la reconstrucción de los colegios emblemáticos, son las causas de ese retraso, en el corto plazo, y que evidencian la evaluación PISA.  Hemos terminado desandando un camino trascendente para la recuperación de la educación pública.
No podemos seguir haciendo demagogia con la expectativa del pueblo.  Cada día nos convencemos más que la educación es la base del desarrollo; sin embargo, desde el Ejecutivo se hace cada vez menos, a pesar de la oferta electoral de incrementar el porcentaje para este sector en el presupuesto nacional.   
La educación básica y los institutos y escuelas superiores, hace décadas, están sumidos en la lentitud tecno burocrática, en el entrampamiento propio de su dependencia a la administración pública; con programas curriculares de naturaleza retrospectiva y no prospectiva.   En Lima, el 50% de los centros educativos son privados.  Eso muestra que en realidad, los estudiantes están dejando la escuela pública para ir a la privada, por la percepción de la población que no existe calidad educativa en los colegios administrados por el actual gobierno. 
¿Acaso el ataque sistemático a las universidades obedece a un psicosocial que pretende tender una cortina de humo, sobre la deficiente calidad educativa en los primeros años del educando peruano, que suelen ser los más importantes?   ¿Desde cuándo es urgente edificar techos sin fortalecer, en primer lugar, los cimientos en la formación de los estudiantes peruanos?  Es urgente, que el Estado dedique esfuerzos para velar por la calidad de la educación pública básica regular (inicial, primaria y secundaria).
La Ley Universitaria vigente y que rige el actual sistema tiene más de 30 años y obedece a contextos políticos, sociales y económicos caducos.  Coincidimos que la norma debe modificarse por los avances del conocimiento científico, de la tecnología y de las nuevas características de la realidad.  Sin embargo, el común denominador para elaborar la nueva ley debiera ser el respeto de los principios y de los preceptos constitucionales, donde el artículo 18 de la Constitución es clarísimo: “Cada universidad es autónoma en su régimen normativo, de gobierno, académico, administrativo y económico. Las universidades se rigen por sus propios estatutos en el marco de la Constitución y de las leyes”.
¿A ese mismo gato que mantiene deficitariamente la actual educación pública regular, pretendemos dejarles el despensero llamado Universidad Peruana?  ¿Qué garantías de calidad educativa tenemos nosotros con la creación de la superintendencia adjunta al Ministerio de Educación que promueve el proyecto de ley aprobado por la Comisión de Educación del Congreso de la República?  
Calidad educativa sí, sí o sí.  Siempre en el mismo marco jurídico de respeto a la Constitución.    Atrás debieran quedar las imposiciones, los autoritarismos y los verticalismos que tanto daño le hace al país.  La polarización política se auto exime de argumentos técnicos y exacerba los prejuicios sobre el tema.  El control de calidad debe hacerse con ciencia y consciencia acompañado de políticas objetivas de calidad en el CONEAU, a través de la autorregulación.
Aunque parezca contradictorio coincidimos con los voceros de este gobierno, cuando expresan que todos somos culpables de esta crisis que viven estos centros de estudios superiores.  La responsabilidad de la Universidad Peruana radica precisamente en no exigir al gobierno políticas claras, en materia de calidad educativa e investigación científica.   
Somos culpables también de la crisis porque nosotros elegimos a personalidades provenientes de agrupaciones políticas no preparadas, a quienes otros llaman partidos de medio pelo,  farsantes que fungen de técnicos; improvisados sabelotodos que no saben gobernar un país; asesores sin meritocracia; y, directivos sin capacidad efectiva de gobierno.   En resumen, políticos sin autoridad moral que hablan de universidad, sin haber pisado una.
 No es gratuito que se diga que la norma propuesta por el congresista Daniel Mora Zevallos y que la mayoría parlamentaria del Nacionalismo desea aprobar a rajatabla, entre gallos y medianoche, generará un mayor retraso en las metas de educación de calidad, que aspiramos durante los próximos años como Estado.  La llamada LEY DE MORA, precisamente es eso: DE-MORA el progreso, DE-MORA el consenso, DE-MORA la concertación, DE-MORA la educación de calidad, DE-MORA un clima de armonía, DE-MORA la investigación científica de calidad, DE MORA la garantía jurídica a la inversión en un Estado de Derecho.


*Doctor en Educación y ex Congresista de la República.


¿POR QUÉ HACERLE ESE DAÑO A LA UNIVERSIDAD PERUANA?

Todos, absolutamente todos lo sabemos. Ninguna norma puede erigirse por encima de la Constitución Política del Estado. ¿Qué ganan algunos congresistas, para buscar imponer una nueva Ley Universitaria que contravenga el artículo 18 de la Constitución Política del Estado?

La calidad educativa no se negocia debajo de la mesa. Tampoco debe estar al acecho de experimentos estatistas o privatistas. Una nueva Ley Universitaria no soluciona el problema de fondo, más aún cuando se trata de hacer sin tener en cuenta la participación de los actores. El artículo 18 de la Constitución Política es claro: “cada universidad es autónoma en su régimen normativo, de gobierno, académico, administrativo y económico. Las universidades se rigen por sus propios estatutos en el marco de la Constitución y de las leyes”.

Somos testigos de excepción que los institutos y escuelas superiores, hace décadas, están sumidos en la lentitud tecnoburocrática, en el entrampamiento propio de su dependencia a la paquidérmica administración pública; con programas curriculares de naturaleza retrospectiva y no prospectiva. Estas instituciones educativas han crecido, muy por debajo, de la rapidez del avance tecnológico. El boom empresarial, minero y constructor de los últimos años nos ha llevado a que por cada 108 puestos de trabajo que solicitan las empresas, sólo hay 100 técnicos especializados. Contrariamente a lo que uno piensa la cantidad de postulantes en los institutos superiores no crece, ni ha variado. Paradojas totales.

El Estado, a través del Ministerio de Educación, ha demostrado históricamente serias limitaciones para brindar una educación de calidad en los niveles inicial, primaria y secundaria. Y la educación superior, mal llamada no universitaria, no es precisamente su especialidad, pues la ha mantenido a espaldas de un gran sector de la población, en lugar de contribuir en la práctica al desarrollo tecnológico sostenible del país.

No entendemos esa obsesión del gobierno, por intervenir ahora en las universidades. Esa voracidad pantagrüelística de nuestra burocracia contradice la labor desplegada por el Estado, en favor de la educación, en general, y los tecnológicos, en particular.

La relación de control o supervisión del Ministerio de Educación ya cumplió su ciclo histórico en el país. Calidad educativa es, sinónimo también, de autonomía. No sólo las Universidades, también los institutos tecnológicos merecen mecanismos para alcanzar la calidad. Nuestros legisladores deben advertir esta necesidad y esta realidad interpelante que vive nuestro país.

La autonomía ha traido mejores productos educativas que la gestión supervisada por el Ministerio de Educación. La mayoría parlamentaria, no puede borrar de un plumazo lo que dicta la ley de leyes. Trasplantar un modelo poco eficiente que ha fracaso en otros escenarios, no constituye el santo remedio para solucionar la crisis de la universidad peruana que tiene antigua data.

Para generar desarrollo sostenible con justicia social, el Perú necesita del democrático acceso a oportunidades y al alfabetismo tecnológico, con los cuáles incorporaremos en un futuro, una nueva fuerza laboral, al mundo de la industria nacional.

Los legisladores deben advertir la exigencia de la realidad: Esto es respetar la autonomía universitaria y propender hacer lo propio con las escuelas e institutos superiores porque la realidad exige una nueva visión y una nueva actitud, para ganar el futuro con una educación prospectiva, de calidad y competitiva. Es por ello que no podemos hacerle ese daño a la Universidad Peruana.

PRESENTAN ÚLTIMO LIBRO DE ALAN GARCÍA PÉREZ EN CHIMBOTE

El reciente libro “Confucio y la Globalización: Comprender a China y Crecer con ella” del ex presidente de la República Alan García Pérez será presentado en la ciudad de Chimbote este miércoles 23 de octubre, a las 6:00 p.m. en el Auditorio Principal del Colegio de Abogados de Chimbote, Jr. Elías Aguirre 151, Chimbote.  

La publicación explica los procesos que permitieron el surgimiento y la creciente gravitación de China como fenómeno de crecimiento productivo social sostenible en el actual escenario internacional, bajo la conducción de Deng Xiaoping y por la milenaria revolución confuciana que tiene una antigüedad que data de hace 2,500 años.  El desarrollo sostenible con la China debe ser producto d
e adopción de conceptos y pragmatismos chinos y no viceversa.

El acto contará con la participación en los comentarios de connotadas personalidades del mundo político y académico como el actual congresista por Lima, Mauricio Mulder Bedoya; el ex ministro de Transportes y Comunicaciones, Dr. Enrique Cornejo Ramírez; y, el parlamentario 2006-2011 por Áncash, Wilder Calderón Castro. 

El evento ostenta el auspicio de la Universidad Peruana Simón Bolívar y el Instituto de Educación Superior Tecnológico CEPEA.  El ingreso es libre.  Informes y reservas al teléfono 998044037, R.P.M. #919530 o al e mail: jcsifuentesarias7@hotmail.com